La presentación de Bad Bunny en el show de medio tiempo del Super Bowl LX se perfila como uno de los movimientos más rentables de su carrera, pese a que no exista un pago directo por parte de la NFL. Analistas de la industria estiman que el artista puertorriqueño podría generar varios millones de dólares en ingresos indirectos en los días y semanas posteriores al evento, gracias al impacto global del espectáculo.
La exposición ante una audiencia que supera los 120 millones de espectadores solo en Estados Unidos, más la transmisión internacional, suele traducirse en un aumento inmediato en reproducciones en plataformas digitales, ventas de catálogo y mayor demanda para giras y presentaciones en vivo. Para Bad Bunny, este efecto podría ser especialmente alto, considerando que llega al Super Bowl con nuevo material y en uno de los puntos más fuertes de su popularidad global.
Proyecciones de la industria apuntan a que el cantante podría registrar un incremento de entre 200% y 400% en streams durante la primera semana tras el show. Ese pico, sumado a mayores ingresos por regalías, ventas digitales y físicas, y nuevos acuerdos publicitarios, podría representar entre 3 y 10 millones de dólares adicionales en el corto plazo, solo por el efecto directo del halftime.

El historial reciente respalda estas estimaciones. Artistas como The Weeknd, Rihanna y Shakira experimentaron aumentos masivos en reproducciones y ventas tras sus presentaciones, con impactos que se extendieron durante meses y fortalecieron el valor de sus catálogos y marcas personales. En ese contexto, el Super Bowl funciona como una plataforma de marketing global con un retorno que suele superar ampliamente cualquier caché tradicional.
En el caso de Bad Bunny, el efecto también se proyecta hacia el negocio de las giras. La visibilidad del Super Bowl suele impulsar la demanda de conciertos, elevar precios promedio de boletería y acelerar ventas en mercados clave. Esto podría traducirse en ingresos adicionales por tours y residencias, además de fortalecer su posición en negociaciones futuras con promotores y marcas.
Las canciones que impulsarán el pico en streams
El impacto económico estará directamente ligado al repertorio que interprete durante el show. Aunque no hay setlist oficial, se espera un medley de grandes éxitos como “Tití Me Preguntó”, “DÁKITI”, “Callaíta” y “Me Porto Bonito”, junto con temas de su álbum reciente Debí Tirar Más Fotos, como “BAILE INoLVIDABLE” y “DtMF”.

Cada canción incluida en el show suele registrar aumentos inmediatos en búsquedas, reproducciones y descargas, lo que multiplica el efecto monetario. Con un set de entre 7 y 10 fragmentos de canciones en apenas 13 a 15 minutos, Bad Bunny podría activar simultáneamente varios de sus principales generadores de ingresos.
Más allá del espectáculo, el Super Bowl representa para Bad Bunny una inversión estratégica de marca. Una vitrina que puede convertir minutos en el escenario en millones de dólares en retorno, consolidando su estatus como una de las figuras más rentables de la música global actual.





Deja un comentario