A menos de dos semanas del Super Bowl 2026, la expectativa crece alrededor del espectáculo de medio tiempo que encabezará Bad Bunny el próximo 8 de febrero, una presentación que promete ser histórica tanto para la música latina como para el evento deportivo más visto del mundo.
El enfrentamiento entre los New England Patriots y los Seattle Seahawks será el marco para que el artista puertorriqueño lleve su universo musical a millones de espectadores. Sin embargo, más allá del repertorio, una de las grandes incógnitas gira en torno a los posibles invitados que podrían acompañarlo sobre el escenario, una tradición que suele marcar el pulso cultural del show.
De acuerdo con editores de Billboard Latin y Billboard Español, la presencia puertorriqueña tendría un papel central en la puesta en escena. Ingrid Fajardo, senior manager de redes sociales de Billboard Latin, considera muy probable que Bad Bunny invite a figuras de la vieja escuela del reguetón como Jowell & Randy y De La Ghetto, artistas clave en la evolución del género y en la formación del sonido que hoy domina las listas globales.
Jessica Roiz, periodista de Billboard, amplía la apuesta y menciona nombres como Chencho Corleone, Arcángel y Daddy Yankee. Para ella, estos artistas no solo han colaborado con Benito, sino que representan a los pioneros que abrieron el camino para la explosión internacional del movimiento urbano latino.
Las predicciones también incluyen a nuevas voces de Puerto Rico. Isabela Raygoza, de Billboard Español, señala que talentos emergentes como RaiNao y Chuwi podrían tener un espacio en el escenario, como una forma de proyectar el futuro del género. Incluso se menciona la posibilidad de invitados de talla global como Shakira y Jennifer Lopez, recordando que Bad Bunny fue parte de su icónico show de medio tiempo en 2020.
Otra teoría que ha generado conversación es la posible aparición de Drake. Sigal Ratner-Arias, editora adjunta de Billboard Español, considera que una colaboración en vivo entre ambos no sería descabellada, especialmente por su historial musical conjunto y el simbolismo que tendría tras recientes tensiones en la escena del hip hop estadounidense.
Con o sin invitados, todo apunta a que Bad Bunny llevará su sello personal al Super Bowl: identidad latina, narrativa visual potente y un mensaje cultural que trasciende la música. El reloj avanza y las apuestas están abiertas, pero una cosa parece segura, el espectáculo dará de qué hablar mucho después del pitazo final.






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